Basado en hechos reales.
Nombres modificados para proteger la identidad.
Después del repentino silencio de Mirco, Daira no pudo más con la incertidumbre. Decidió viajar a su pueblo natal para saber qué estaba pasando. Al llegar, habló con personas cercanas a él… y las noticias no fueron buenas. Mirco estaba en la dulce espera con otra mujer y pronto sería padre. Todo había sido una mentira.
El corazón de Daira se partió. Se sintió utilizada, engañada. En su interior brotó un deseo de venganza, aunque sabía que esa herida necesitaba algo más profundo: sanación.
A la semana siguiente, sus padres también viajaron al pueblo y se enteraron de la situación. Pero, en vez de apoyarla, su padre la culpó por haberse involucrado con alguien comprometido. Nadie entendió que su hija apenas era una niña, que había sido engañada.
Daira cayó en una etapa de depresión. A pesar de todo, seguía estudiando, esforzándose por mantener sus notas. Cerró el año escolar con dificultad, pero lo logró.
Al año siguiente, Mirco volvió. Quería que lo perdonara. Daira accedió a verlo, no por amor, sino para obtener respuestas. La única explicación que recibió fue: “Fue un error”. Nada más. Daira contuvo la bofetada que merecía y decidió jugar su carta. Lo perdonó… solo para vengarse.
Simuló volver con él, solo para hacerle pagar. Quería que él también sufriera lo que ella sufrió. Pero cuando contactó a la mujer con la que había sido reemplazada, esta respondió sin remordimientos:
—Él me dijo que estaba soltero. Si tenía enamorada, no importa. No eras su esposa. Me gustó y lo hice mío. Me embaracé, ahora es mío.
Daira entendió que ninguna de las dos tenía la culpa. Mirco había mentido a ambas. El engaño era su verdadera naturaleza.
Tiempo después, Mirco traicionó también a esa mujer con otra más. La confusión fue tal, que creyendo que la “otra” era Daira, la buscaron para reclamarle. Pero ya era tarde. Daira se había ido de la ciudad, había decidido empezar de nuevo. Nunca aceptó ser amiga de quienes no respetaron su valor.
Con el corazón más fuerte y el alma en proceso de sanación, terminó su carrera, consiguió trabajo y se mudó lejos. Porque entendió que alejarse también es una forma de amarse.
Continuará…

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