![]() |
Venimos a este mundo para ser felices. Para vivir el presente. Cada minuto que pasa ya es pasado, y si pasamos la vida planificando el mañana, se nos escapa el hoy.
Cada nuevo día es un regalo. Tú decides si lo aceptas con gratitud o si lo rechazas con amargura. Porque sí, empezar el día con enojo o resentimiento tiñe todo de gris.
Claro, es fácil decirlo.
Yo también soy humana, también me enojo.
Pero he decidido no desperdiciar mis energías en personas que roban paz, que lastiman, que destruyen.
Hay tanto por delante, tanto por construir, que no vale la pena quedarse atrapado en lo que no se puede cambiar.
Cada uno es dueño de su futuro.
Y está donde quiere estar.
No pierdas tu tiempo siguiendo la vida de otros. Enfócate en darle valor a tus propias acciones, a tu propio camino. Pero que sean acciones de calidad, que sumen, que edifiquen, que te eleven.
Como dicen los sabios:
"No permitas que nadie te consuma."
¿No te llamaron? No pasa nada.
Descansa, duerme en paz.
¿Te dejaron de responder? Borra el chat.
La vida te manda mensajes todo el tiempo:
Si no te buscan, es momento de buscarte a ti misma.
Si no te incluyen, haz planes contigo.
Eres tu mejor compañía.
No mendigues atención, no entregues más de lo que recibes.
La paz no viene de afuera, viene de dentro.
Y antes de terminar este día, pregúntate algo:
¿Cómo estoy yo?
Pero respóndelo con honestidad.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario